G6 · “Del campo al cantón; del mercado a la piscina”

ANÁLISIS · soporte edificado

DIAGNÓSTICO y PROPUESTA

G8_análisis económico

CONCLUSIONES DÍA 20 JUNIO

ANÁLISIS GENERAL DE LA ZONA, PUESTA EN COMÚN

Hemos recorrido la zona localizando los aspectos más importantes que pueden condicionar el diseño urbano. Nos hemos dividido en varios grupos y cada uno de nosotros debía fijarse en un aspecto concreto del barrio, los cuales era: movilidad, actividad económica  y uso de los locales, usos del espacio público, soporte edificado (tipología urbana y edificatoria, carácter y estado de la edificación) y la calidad de urbanización y el mobiliario.

Algunas de las observaciones que hemos apreciado son:

-Las aceras son mínimas y entorpecen la circulación, además del inconveniente que suponen las terrazas.

-Los aparcamientos suponen una gran ocupación de espacio que podría ser empleado para otros usos.

-Los viarios son en su mayoría de un solo sentido, siguiendo un criterio para favorecer la circulación, pues en los viarios de doble sentido existen a veces problemas de tráfico.

-Los bolardos muchas veces son innecesarios y están mal situados.

-Las escaleras que hay en los espacios públicos suponen una barrera de movilidad.

-Es preciso tener en cuenta los radios de giro del viario para facilitar el tránsito de vehículos.

-Existe una carencia de espacios públicos que presenten un buen diseño. Prácticamente quedan reducidos a la Plaza de la Puerta de Moros. Además, esta plaza es singular pues, al contrario de todas las demás, no está vinculada a ninguna actividad empresarial (terrazas).

-Hay una carencia de mobiliario urbano: bancos, umbráculos, zonas verdes, juegos, aparcamientos para bicicletas, fuentes… es necesario que se instalen estos elementos para potenciar la vida social.

-Es importante considerar la diferenciación del barrio en horario diurno y en nocturno, pues por el día la actividad existente es la convencional de cualquier barrio; sin embargo, por la noche, la zona se convierte en un “parque temático del alcohol”, como opinan muchos vecinos.

-El único parque próximo es el de La Cornisa, tras la iglesia de San Francisco.

-Los vecinos defienden la actividad local y los pequeños comercios frente a la competencia exterior de las empresas urbanas. Es necesaria la variedad de espacios y usos, incluso tratándose de actividades económicas, frente al monopolio que supone un supermercado.

GRUPO 8_ ANÁLISIS DE ACTIVIDAD ECONÓMICA

Nuestro análisis se ha centrado en el entorno del perímetro del que hace un tiempo era considerado el foco comercial, el mercado de la Cebada, como uno de los mercados de abastos del centro de la villa de Madrid. Las fachadas, escaparate de esta actividad económica, que hemos dividido en categorías como la alimentaria, la bancaria, la hostelera, la de equipamientos sanitarios como farmacias, y cultural, y por último englobando a distintos productos, la comercial. Cuantificando, en esta primera idea, si comparamos por metros lineales de fachada los “fragmentos” de colores de los que se compone la leyenda, encontramos que frente al uso del mercado como actividad comercial alimentaria, y su plaza como actividad cultural, el predominio en su frente es el de la actividad hostelera, seguido de la comercial.

También hemos querido analizar la gestión que cada comerciante ejerce sobre esa actividad, encontrándonos otra vez con una anti-simetría entre la gran superficie del mercado, y su opuesto, con paradojas, ya que muchos puestos dentro del mercado están vacíos, o sin actividad, empleados como almacenes, a pesar de ser el alquiler más barato por ser la gestión de carácter público o cooperativo, frente al negocio privado, que eleva como al triple el coste mensual. De este dato tan curioso surge la pregunta: ¿por qué los comerciantes, aparentemente, no quieren situarse dentro del mercado?

 

 

DIAGNÓSTICO_CONCLUSIONES_INTENCIONES DÍA 21 JUNIO

La situación en la que se encuentra la plaza de la Cebada no es precisamente la de una plaza como un espacio público en sí, con lo que debería ser el tránsito libre de las personas y un lugar de reunión e intercambio social o comercial como fue en su momento. Con el tiempo se ha ido degradando este concepto en lo que respecta a dicha plaza y recuperarlo supondría replantear desde las construcciones existentes, hasta los edificios y locales colindantes, algo que conllevaría mucho gasto y un tiempo largo de ejecución.

Entonces se plantea actuar sobre lo que existe ahora: el mercado de 1958, el vacío que dejó la demolición del polideportivo y las diferentes actividades comerciales, hosteleras y demás que se desarrollan en el entorno.

En primer lugar se observa una marcada separación de usos, sobre todo hostelero y comercial, que genera un desequilibrio de ocupación del espacio público según la hora del día, a saber: la zona con mayor actividad hostelera recibe una alta concentración de gente y ruidos por la noche, mientras que la comercial la recibe durante el día. Esto provoca molestias en los vecinos, que ven trastornadas sus horas de sueño, además de que aparecen zonas en depresión (con actividad nula) que pueden llegar a ser peligrosas. Repartir las cargas de actividad, sería beneficioso para ellos y para la economía del barrio.

Y esto es algo que se puede conseguir muy bien interviniendo en el mercado. Actualmente su perímetro constituye una fuerte barrera que divide en dos la plaza: el exterior del perímetro que son las calles circundantes y que tienen una actividad comercial y económica muy boyante, y el interior, que, a pesar de la calidad de los productos, está menos expuesto al tránsito de peatones y recibe menos afluencia y, por tanto, menos beneficios. A su lado está el vacío que dejó el polideportivo, actualmente con un contrato de cesión que permite a los vecinos su uso como lugar de encuentro, de ocio, etc. Pero ambos están físicamente separados! Una medida relativamente fácil y rápida sería conectarlos y superponer las actividades, por ejemplo: incluir talleres, salas de baile, de informática, cinetecas, salas de estudio…dentro del mercado y favorecer al comerciante de “toda la vida” y al vecindario en general. Entonces se crearía una vía que atravesaría la plaza de un lado a otro, con accesos en la entrada principal del mercado y la entrada principal del campo de la Cebada. Esto en cuanto a la actividad diurna. Pero y si, para descargar de actividad y concentración la zona de las Cavas, se realizasen también en la plaza de la Cebada actividades de noche? Así habría más variedad y la calidad de vida de los vecinos mejoraría notablemente.